Célula - Introducción
 

La célula

Introducción

El estudio de la naturaleza nos muestra que la evolución produjo una inmensa diversidad de formas de vida. Existen entre 5 y 100 millones de especies diferentes en la tierra, desde bacterias hasta vegetales y animales. Sin embargo, si estudiamos a los organismos vivientes a nivel celular y molecular, todos presentan un plan de organización único.

Gracias a la invención de las lentes se descubrió un mundo microscópico. Se vio así que una célula aislada puede constituir un organismo entero (como en el caso de los protozoos) o bien agruparse y diferenciarse en tejidos y órganos para formar un organismo multicelular. Por lo tanto, la célula es la entidad estructural y funcional fundamental de los seres vivos, así como el átomo es la estructura fundamental de las estructuras químicas.

Los estudios bioquímicos demostraron que la materia viviente está compuesta por los mismos elementos que forman el mundo inorgánico, pero con una organización mucho más compleja, dando origen a las proteínas, hidratos de carbono, grasas, y ácidos nucleicos.

En la actualidad se sabe que la maquinaria bioquímica es esencialmente la misma en cuanto a estructura y función en todos los seres vivos, desde la bacteria hasta el ser humano.

Definimos célula como el elemento morfológico y funcional de la materia viva, la más sencilla organización con la capacidad de presentar un metabolismo independiente, autorregularse y autorreproducirse.

La célula contiene:

·         Una membrana celular.

·         Una maquinaria hereditaria, el ADN, usada para almacenar información.

·         Un metabolismo basado en el ATP (trifosfato de adenosina)

Los procesos que normalmente asociamos con las actividades diarias de los organismos, como protección, ingestión, digestión, absorción de metabolitos, eliminación de desechos, movimiento, reproducción e incluso la muerte, son reflejos de procesos similares que ocurren dentro de cada una de las miles de millones de células que forman el cuerpo de un ser vivo.

En gran medida, las células de diferentes tipos utilizan mecanismos semejantes para sintetizar proteínas, incorporar y transformar la energía. Además duplican su material genético de la misma manera.

Podemos diferenciar dos tipos de célula:

·         Procariotas: Aquellas que no presentan núcleo verdadero, es decir, que carecen de membrana nuclear y el cromosoma procariota se halla en contacto con el protoplasma. Son procariotas las bacterias y algas azules.

·         Eucariotas: Estas células poseen un núcleo verdadero con una complicada envoltura nuclear a través de la cual tienen lugar los intercambios entre el citoplasma y el núcleo. Exceptuando a los virus, bacterias y algas azules, todo el resto de los seres vivos son eucariotas. Desde el punto de vista evolutivo, los procariotas son antecesores de los eucariotas. A pesar de estas diferencias, hay importantes semejanzas entre ambos, como, por ejemplo, ambos utilizan el mismo código genético y una maquinaria semejante para sintetizar proteínas.

 
   
 
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